Composición musical (parte VIII: La forma a cinco partes)

Estamos por terminar esta serie de publicaciones sobre composición musical, las cuales han tenido un enfoque más relacionado a las morfologías musicales; esto con la finalidad de darle la importancia debida a esa parte de la música que es la forma, es decir, el diseño o la manera que está construida la música para crear equilibrio, coherencia y proporción a lo que hacemos. Casi todo mundo se preocupa por tener una buena línea melodíca, un buen patrón rítmico y una armonía interesante pero poco se considera la forma que tendrá nuestra pieza. Esto adquiere una gran importancia para establecer limites, puntos de referencias, cadencias y/o progresiones armónicas, suspense, puntos de clímax, etc, que harán más interesante nuestra pieza y evitaran que nuestro auditorio pierda interés por nuestro trabajo y nuestra obra se vea un tanto simplona y carente de personalidad. Las formas clásicas de composición no sólo aplican para la música seria o culta, aplican también para la música secular o popular; de hecho para todos aquellos amigos compositores que hacen música progresiva, el estudiar las formas musicales les vendrían muy bien para su estilo musical.

En esta ocasión hablaré de la última forma básica, la cual es la forma a cinco partes, recordemos que aquí todo es acumulable, lo que ya se ha tratado con anterioridad sigue aplicando en los temas siguientes. Si tienes dudas puedes buscar aquí en mi blog las publicaciones anteriores donde se explica desde un principio como se va estructurando tanto la forma, como los periodos y motivos.

La forma a cinco partes (ABACA) 
La forma a cinco partes (ABACA) es una extensión de la forma ternaria, con la adición de otra sección, o parte, seguida de un retorno a la parte A. Es similar a la forma de tres partes donde las Partes A y B son repetidas (ABABA), excepto que la B repetida (cuarta sección) presenta diferencias en relación al tono u otros recursos. Esta nueva sección puede ser un material completamente nuevo, una versión algo alterada de la parte B (a veces usando el mismo motivo o un motivo similar de otra sección), o una transposición exacta o modificada de la Parte B.

A continuación veremos un ejemplo del uso de la forma a cinco partes con las Piezas Nocturnas (The Nachtstücke), Op. 23 del compositor alemán Robert Schumann. 

La estructura es la siguiente:

Introducción (compases 1-2).

Parte A - Periodo paralelo (compases 3-10)

Parte B - Frase (compases 11-14)

Parte A - Periodo paralelo (compases 15-22)

Parte C- Frase repetida (compases 23-33) empleando un motivo similar de la Parte B.                                                                                                                     Los dos últimos acordes repiten los acordes de la introducción.

Part A - Periodo paralelo (compases 34-41). La segunda frase está ligeramente alterada.

Codetta - (compas 41 al final)

Si bien es cierto, el ejemplo es sobre una pieza de música culta, perteneciente al periodo romántico, que abarcó casi todo el siglo XIX hasta principios del XX. Sin embargo, la aplicación de la forma a cinco partes, así como las anteriores que hemos abordado en otras publicaciones, siguen siendo tan validas y actuales como entonces. El compositor inglés Mike Oldifeld, en sus primeras obras aplicó muchas formas clásicas en sus composiciones de rock progresivo.

Sí, recordemos que la composición es el arte de la imitación, el recurso de la repetición es una constante, pero no por eso vamos a abusar de él y estar repitiendo sólo por repetir. Decía mi maestro de composición: en la variedad está el gusto. Repetir, sí, pero con variedad y estilo; esa variedad y estilo lo podremos lograr mediante la aplicación de estos recursos que llamamos formas.

 

Espero estén poniendo en práctica estos conocimientos y sus proyectos vayan bien. Nos estamos leyendo en la siguiente entrega; no dejen de escribir sus comentarios o preguntas. Saludos y feliz inicio de semana.

 

 

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